El Taller de
escritura.
Cuando decidí comenzar con el
Taller, fue pura y exclusivamente para poder
terminar una supuesta novela
que había comenzado muchos años atrás, la cual
me negaba a
concluir pensando que era por falta de
herramientas literarias.
Pues bien, la novela no la he tocado.
Pero para mi sorpresa el Taller fue mucho más que
eso,
está abriendo mi mente y mi fantasía
está comenzando a asomarse en el umbral de mi
imaginación.
Y
si la imaginación es el ojo del
alma, como dicen
¿sería muy ambicioso
decir que hasta podría ser
¿terapéutico?